When:
January 31, 2018 @ 5:22 pm
2018-01-31T17:22:00-01:00
2018-01-31T17:52:00-01:00
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Narottama Dasa Thakura fue un brahmacari toda su vida. Visitó todos los lugares sagrados y fue el mejor de los devotos puros. En las orillas del río Padmavati, en la ciudad de Gopalpura vive el Rey Krsnanda Datta. Su hermano mayor fue Purusottama Datta. La riqueza y fama de estos hermanos eran incomparables. El hijo del Rey Krsnananda fue Sri Santosa Datta. En el mes de Magha, en el día de sukla-pancami, Sri Narottama Dasa Thakura tomó nacimiento. Al ver tantos presagios auspiciosos en torno al nacimiento de su hijo, Raja Krsnananda se sintió muy complacido, y dio pródigamente en caridad a los brahmanas. Los brahmanas, al ver todos los signos auspiciosos que rodeaban el nacimiento del niño, profetizaron que el niño era un alma sumamente perfecta y una gran personalidad, por su influencia muchas personas serían liberadas.

Así como la luna en cuarto creciente gradualmente se convierte en luna llena, el hijo del Rey se volvió más resplandeciente y hermoso con el paso de los días. El resplandor de su cuerpo era como el oro fundido, sus ojos eran largos cuya forma era cual pétalos de loto. Sus brazos se extendían hasta sus rodillas y tenía un profundo ombligo. Todo estos son los síntomas corporales de un mahapurusa, una gran personalidad. Toda la gente del pueblo se reunía para tomar el darsana del bello y santo niño. Pronto, el anna-prasanna-samskara del niño, o  ceremonia de la primera comida sólida fue llevada a cabo. En ese momento, con el fin de asegurar buenos auspicios y un futuro brillante para su hijo, el Rey Krsnananda otorgó mucha caridad.

El nombre de la esposa del Rey era Sri Narayani Devi. Después de haber dado a luz a tan maravillo hijo, flotó en un océano de éxtasis. Ella siempre mantenía al niño cerca de ella y siempre procuraba su bienestar, cuidándolo constantemente. El niño era muy tranquilo, donde fuera que su madre lo pusiera permanecía tranquilamente allí.  En el lugar, las damas acostumbraban alimentarlo y cuidar del niño con gran éxtasis. Gradualmente el día de entrar a la escuela (Hate-Khari) se acercó. Cuando su educación comenzó, todos quedaron deslumbrados con su asombrosa inteligencia. Simplemente con escuchar un tema una vez de sus gurus lo memorizaba. En poco tiempo, llegó a dominar el estudio de la gramática Sánscrita, poesía, retórica, y se volvió un experto en muchas diferentes escrituras. Sin embargo, gradualmente vio inútil cualquier conocimiento que no promoviera el Hari-bhajan, y pronto perdió el interés en todo menos en la conciencia de Krsna. Encontró que en tiempos anteriores,  los sabios, quienes sabían el significado del verdadero conocimiento, abandonaron todo, renunciando al mundo de nacimiento y muerte, y se retiraron al bosque con el fin de adorar al Supremo Señor, Hari. Día tras día, Narottama comenzó a pensar en cómo podría liberarse de la vida familiar  y ocuparse constantemente en el servicio del Señor. Él era indiferente a todo disfrute material; mientras la mayoría de los niños preferían jugar, el estaba desinteresado en estos juegos. En ese momento, al escuchar sobre las glorias de Sri Nityananda y Sri Gauranga, de los labios de loto de los devotos el Señor, su corazón se llenó de gozo espiritual. Como si le hubieran dado una nueva vida, sintió gran éxtasis. En pocos días de escuchar las maravillosas cualidades de Gaura y Nityananda, comenzó a cantar los santos nombre en japa día y noche. Una noche, el misericordioso Sri Gaurasundara, rodeado por  sus asociados eternos le aparecieron a Narottam en un sueño y le dieron su darshan.

Después, con el fin de comprender como liberarse de la vida familiar, Narottam das Thakura comenzó a pensar día y noche como podía ir a Vrindavan. Narottama ha orado, “Hari Hari! kabe haba Vrindavanavasi?” Oh Hari, ¿cuándo podré ser un residente de Vrindavana? ¿Cuándo serviré a la divina pareja en Vrindavana con lágrimas en mis ojos? De esta manera, Narottama solía cantar constantemente. Al ver la indiferencia de Narottama a todos los sentidos del placer y su intensa renunciación, el Rey Krishnananda y Narayani Devi comenzaron a pensar en qué hacer con él. Al ver que él no tenía inclinación alguna por la vida familiar, y que pronto podría salir de su casa inesperadamente para ir a Vrindavan, se preocuparon en gran manera. Así, contrataron un guarda para vigilarlo, y que no pudiera escapar. Narottama Das vio que las dificultades para escapar eran cada vez más infranqueables que el Himalaya, y pensó que nunca sería capaz de ir a Vrindavana y se absorbió a sí mismo en la adoración de los santos pies de Sri Gauranga. Pensando tan solo en como recibir la misericordia de Sri Gaura-Nityananda, comenzó a implorar con mucha diligencia para la orientación de ellos. Y así, comenzaron a llegar algunos mensajeros de Gobernador de Bengal, informando al Rey Krishnananda que el Gobernador deseaba encontrarse con él. Con el fin de encontrarse con él, Raja Krishnananda junto a su hermano Purushottama Datta emprendieron un largo viaje hacia la corte del Gobernador de Bengal.

Narottama tomó ventaja del momento, pensando que sería una Buena oportunidad para irse de casa. En ese instante, él abandonó a su madre y  a sus protectores en secreto, partiendo a  hacia Vrindavan y así comenzó su viaje hacia la tierra sagrada. Esto aconteció en la luna llena del mes de Kartika que Narottama Thakura dejó atrás a su familia. Pasando a través de Bengal en poco tiempo, pronto se encontró en el camino a Mathura. Todos los demás peregrinos que conoció se mostraron muy afectuosos con Narottama, ya que podían reconocerlo como el hijo del Rey. Algunas veces se mantenía bebiendo leche y otras veces comía raíces y frutas conforme avanzaba. Su deseo constante de ver Vrindavan hizo que su hambre y sed desaparecieran. Conforme iba de un lugar a otro, escuchaba las glorias de Gaura y Nityananda de la boca de muchos devotos. De esta manera, estaba siempre pensando en Sus pies de loto, constantemente absorto en meditación. Mientras caminaba y caminaba, oraba a los pies de loto de Sri Nityananda Prabhu, como lo ha escrito: “ara kabe nitai chand….” “¿Cuándo Nityananda me mostrará su misericordia y me liberará del mundo de nacimiento y muerte? Por su misericordia uno puede dejar el disfrute material y purificar su mente. De esta manera, por la misericordia de Sri Nityananda Prabhu, uno puede alcanzar Vrindavana.”

Después de caminar y caminar, Narottama das llegó a Mathura y al ver el Yamuna, ofreció muchas oraciones. Recordando el nombre de los seis Goswamis encabezados por Sri Rupa y Sri Sanatana, comenzó a llorar en éxtasis. Gradualmente fue llegando a Vrindavan y entró en aquella tierra santa. Fue enviado por Sri Jiva Goswami a servir los pies de loto de Lokanatha Goswami. Lokanatha Maharaj era muy anciano, y estaba profundamente agonizante por el dolor de la separación de Sri Gauranga que era como si le hubieran quitado su propia vida. Narottama ofreció sus reverencias a los pies de loto de Sri Lokanatha y Lokanatha le preguntó, “¿Quién eres?” Narottama dijo, “Soy tu sirviente caído. Deseo servir a tus pies de loto.” Lokanatha respondió,”¿Cómo podría, si soy incapaz de servir a Gaura-Nityananda, aceptar algún servicio?”

Después de esto, Narottama Thakura iba en secreto a media noche al lugar donde Lokanatha Maharaj evacuaba sus heses y orina, y limpiaba el área, manteniendo todo allí en muy buenas condiciones. Después de un año de servir de esta forma, su servicio fue reconocido por Lokanatha Goswami, y otorgó su misericordia sobre Narottama Thakura. En el día de luna llena en el mes de Sravana, inició a Narottama Thakura como su discípulo.

Solía comer mientras practicaba madhukari, y estudiaba las escrituras de los Goswami bajo la guía de Sri Jiva Goswami. Srinivas Acharya era su amigo querido, y juntos solían estudiar. En aquel tiempo Shyamananda Prabhu llegó de Gauda-Desh; quien también comenzó a estudiar las escrituras de los Goswami bajo la guía de Sri Jiva Goswami. Los tres realizaban su bhajan en una sola mente en Vrindavana y aún así sentían que su aspiración interna no había alcanzado completa realización. Un día Jiva Goswami llamó a los tres y dijo “En el futuro, deberán predicar el mensaje de Sriman Mahaprabhu a lo largo y ancho. Tomando la literatura de los Goswamis deberán ir a Bengal y comenzar a predicar.”

Los tres abandonaron su residencia en Vrindavana y aceptando la orden de su Guru sobre su cabeza, tomaron las atesoradas escrituras de los Goswamis con ellos y comenzaron su viaje a Bengal. Conforme continuaban su camino, llegaron a Vanavishnupur. En Vanavishnupur vivía un rey de los bandidos y ladrones llamado Sri Birhambir., quien durante la noche robó los escritos, pensando que eran tesoros del rey. Al levantarse al día siguiente y ver que había robado las escrituras, los tres sintieron como si su cabeza hubiese sido golpeada por un rayo. Muy abatidos, los tres comenzaron a buscar las escrituras por las cuatro direcciones, hasta que finalmente les llegaron noticias del Rey Birhambir quien tenía los libros robados escondidos en su depósito real. Así, Sri Shyamananda Prabhu se dirigió a Utkala y Narottama partió para Kheturigram, mientras que Shrinivas Acharya se quedó, pensando quien podría liberar los libros de los Goswami  del depósito del Rey.

Con el fin de ver el lugar sangrado donde nació Sri Caitanya Mahaprabhu, Narottama fue rápidamente a visitar Navadwipa. Cuando llegó, comenzó a cantar “!Oh Gaurahari! ¡Oh Gaurahari!” en las orillas del Ganges cientos y cientos de veces ofreció muchas oraciones al Señor. Sentado a la sombra de un árbol de Tal, comenzó a preguntarse “¿Dónde se encuentra actualmente el lugar de nacimiento de Sri Caitanya?” Allí se sentó por algún tiempo, pensando en lo que vería a continuación. En ese momento, un brahmana de edad avanzada comenzó a caminar hacia él. Narottama se puso en pie para ofrecerle sus respectos al brahmana, entonces el brahmana dijo, “¿Baba, de dónde has venido? ¿Cuál es tu nombre?”

Narottama se presentó y le expresó su deseo de ver el lugar sagrado donde nació Sri Caitanya.

El brahmana respondió, “Hoy mi vida se ha vuelto auspiciosa, porque ante mis ojos está un querido devoto de Sri Caitanya.”

Narottam dijo, “¡Baba! ¿Has visto a Caitanya?”

El brahmana respondió, “¡Qué estás diciendo! Todos los días Nimai Pandita se sienta con sus discípulos en este ghat y estudia el shastra, y luego, a la distancia lo veo y me pregunto sobre la belleza de su divina forma. Hoy recuerdo haber visto esa misma forma sentada bajo este árbol, donde se sienta cada día.” A medida que el brahman hablaba, lágrimas de éxtasis brotaban de sus ojos.

Narottama dijo, “¡Baba! Esta es la fortuna de toda mi vida haberte visto con estos ojos. Al decir esto, cayeron lágrimas de sus ojos también, y cayendo al piso, Narottama tocó los pies del brahmana con su cabeza.

El brahman dijo, “¡Baba! Te doy mis bendiciones, pronto alcanzarás la devoción a los pies de loto de Govinda. En ese momento, predicarás las glorias de Gaura-Govinda a lo largo y ancho.”

Después de esto, el brahmana le mostró a Narottam Das el camino hacia lo que fue la casa de Jagannatha Mishra. Al encontrar el camino, Sri Narottama caminó hasta llegar a la casa de  Jagannatha Mishra. Al llegar a la casa de Jagannatha Mishra, cayó en la puerta con lágrimas en sus ojos y ofreció sus completas reverencias, mientras recitaba varias oraciones en glorificación a Sri Caitanya Mahaprabhu. Al entrar a la casa obtuvo el darshan de los pies de loto de Shuklambara Brahmacari.  Narottama ofreció sus respetos a sus pies. A partir de diversos signos Suklambara Cakravarti pudo comprender que Narottam era un agente de la misericordia de Sri Caitanya. Preguntó: “¿Quién eres?”

Narottama se presentó, explicándole que él había vivido en Vrindavana bajo el cuidado de Jiva Goswami y Lokanatha Goswami, y que acababa de llegar a Navadwipa. Sri Lokanatha dijo, “Baba, ¿has venido desde Vrindavan? ¿Estabas con Lokanatha y Jiva Goswami?” Finalmente, hizo pasa a Narottama, y lo abrazó fuertemente, haciéndole interminables preguntas sobre el bienestar, las actividades y la buena salud de los Goswamis. De esta manera, habló una y otra vez con Narottama, ya que deseaba escuchar todo sobre Vrindavana y todo lo que estaba aconteciendo allí. Finalmente, Narottama fue a ver a Ishan Thakura, el sirviente, ya anciano, de Sri Sacimata, y después de verlo, ofreció sus oraciones de respeto a sus sagrados pies y se presentó. Sri Ishan Thakura tocó la cabeza de Narottama, otorgándole sus bendiciones, y luego lo abrazó afectuosamente. Posteriormente, Narottama visitó a Sri Damodara Pandita y le ofreció sus respetos. Después, Narottama fue a la casa de Srivas Pandita y ofreció sus respetos a Shripati y Shrinidhi Pandita. Todos ellos abrazaron afectuosamente a Narottama. Después de permanecer algunos días en Mayapura, Narottama fue a visitar la casa de Advaita en Shantipura. Allí ofreció sus respetos a los pies de loto de Acyutananda. Acyutananda se presentó y preguntó por el bienestar y la salud de los Goswamis en Vrindavan.

Después de estar en Shantipura por dos días, fue a Ambika Kalna, a la casa de Gauridas Pandita. En ese momento, Sri Hridaya Chaitanya Prabhu se encontraba allí. Él era el discípulo de Gauridas Pandita. Sri Narottama ofreció sus respetos a Hridaya Chaitanya. Ambos se abrazaron afectuosamente y Narottam le dio las noticias de los Goswamis en Vrindavan. Después de estar en Ambika Kalna por un día, fue al lugar donde el Ganges, el Yamuna, y Saraswati se encuentran, en un pueblo llamado Saptagram, lugar donde vivió Uddharana Datta Thakura. Sri Nityananda Prabhu previamente había derramado su misericordia sobre los residentes de Saptagram, y por lo tanto todos allí eran grandes devotos. Después de la desaparición de Uddharana Datta Thakura, las personas del pueblo sintieron como si hubieran perdido su visión. Sri Narottama fue a la casa de Uddharana Datta Thakura y allí, encontró que los devotos estaban absortos en separación de su guru, pasando sus días en gran agonía. Narottama Das ofreció sus respetos a todos los Vaishnavas allí y continuó su camino hacia Kharadaha Gram.

En Kharadaha Gram Sri Nityananda Prabhu tenía una residencia donde vivían sus dos energías, Sri Vasudha y Jahnava Devi. Sri Narottama fue a la casa de Nityananda y recordando el sublime santo nombre de Nityananda, su voz se ahogó en éxtasis. Sri Parameshvari Das Thakura llevó a Sri Narottama a la sección en el interior de la casa reservada para las mujeres y lo llevó a pies de loto de Sri Jahnava Mata y Sri Vasudha. Después de haber presentado a Narottama, pudieron comprender que había recibido la misericordia de Lokanatha y Jiva Goswami, de esta  manera, otorgaron Su misericordia sobre él. Se dice que el Bhakti-Ratnakara que tanto Vasu, quien era el conocedor de todas las verdades, así como Sri Jahnava, quien es la Señora Suprema, derramaron su incomparable misericordia sobre Narottama.

Cuatro días después, Narottama, después de haber pasado mucho tiempo hablando Krsna-katha en gran éxtasis con Sri Jahnava y Vasu, se despidió de ellos y partió a la cuidad de Khanakula Krishna-nagara a ver el lugar de Abhiram Gopal Thakura. Habiéndose reunido con ellos,  Narottam ofreció sus respetos a los sagrados pies de Abhiram Gopal, quien pasaba sus días en gran dolor debido a la separación de Sri Caitanya y Nityananda. Se había vuelto extremadamente espiritual, difícilmente dedicaba algún tiempo en el plano de la conciencia externa. Al verlo en tal condición, Narottam lloró mucho. La deidad de Gopinath de Abhiram Thakura era maravillosa de ver. Narottam tomó el darshan de la deidad  y recitó muchas oraciones y versos de alabanza al Señor ante la deidad. Al día siguiente, después de despedirse de la casa de Abhiram Gopal, Narottam tuvo una inspiración desde su interior y se dirigió a Jagannatha Puri.

Constantemente absorto en el pensamiento de los asociados eternos de Sri Caitanya Mahaprabhu, parecía que Narottama había llegado a Jagannatha Puri en menos tiempo del esperado. Sri Gopinath Acharya y muchos otros devotos, al ver a Narottam en el camino fueron a recibirlo. De esta manera, rodeado por devotos, llegó a Jagannatha Puri. Después Sri Narottama había dado sus reverencias a los pies de loto de Gopinatha Acarya y el Acarya lo abrazó cálidamente, Gopinath Acarya dijo, “Este día estaba esperando que llegaras.” Pronto Narottam y todos los devotos de Vrindavan y Bengal comenzaron a hablar acerca de Krsna, Gauranga, los Goswamis y muchas otras cosas. Todos los devotos estaban muy felices de tener a Narottam en medio de ellos, y lo llevaron a tomar darshan en el templo de Jagannatha. Mientras tomaban el darshan de Jagannatha, Baladeva y Subhadra, Narottama ofreció muchas  hermosas en glorificaciones y se postró ante ellas una y otra vez.

Luego se dirigió al samadhi de Haridas Thakura y al llegar comenzó a nadar en el océano de Sri Krsna Prema. Después regresó a la casa de Gadadhara Pandita, y comenzó a gritar en alta voz, “¡Oh vida y alma de Gauranga! ¡Oh Gadadhara!” Posteriormente tomó el darshan de la deidad Tota Gopinath y ofreció sus reverencias a los pies de loto de Sri Mamu Goswami Thakur quien estaba en ese momento dedicado al servicio de Sri Gopinatha.

Después de esto, Sri Narottama Das Thakura señaló cerca de la parte de la deidad de Gopinath donde se dice que Mahaprabhu ingresó, cuando desapareció de este mundo al entrar en la deidad en presencia de sus devotos. Esto se registra en el Bhakti-Ratnakara: “Es difícil de entender los movimientos que esa joya en la corona de los sannyasis, Sri Caitanya Mahaprabhu. Tras su desaparición, de repente la tierra se volvió oscura. Él ingresó al mandir de Gopinatha y nunca más salió. De esta manera, abandonó el plano visible y entró al plano invisible.



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